martes, 31 de enero de 2012

EL ABUSO DE LAS IMÁGENES ARRUINA LA REFLEXIÓN CULTURAL

Desde hace unos años los padres acostumbran a poner a sus hijos delante de la tele, viendo cualquier cosa, para entretenerles y que ellos, mientras tanto, puedan estar tranquilos haciendo lo que tengan que hacer y sin preocuparse de los niños.

Aunque esta idea tiene lados positivos, también tiene sus pros. Por un lado, es cierto, que de vez en cuando viene bien ponerles la tele, y así están todos tranquilos, tanto los padres haciendo sus tareas, como los hijos viendo a Bob Esponja. Pero, ¿es bueno que toda la información que reciben los niños sea a base de imágenes? Y es que, la mitad del día la pasamos viendo imágenes, ya sea en el ordenador, en la televisión o con los video-juegos. Estamos acostumbrados a que toda la información que recibimos sea mediante imágenes, tan rápidas que no nos da tiempo a procesarlas.

Llegados a una edad, entiendo que sea normal pasar cierto tiempo delante de pantallas, ya sea por razones de trabajo o de ocio. Pero me parece una pena que los niños pasen más de la mitad de su tiempo delante de estas. En la época de mi madre sólo existía la televisión, pero no como la de ahora, sólo se emitían las noticias, no había ni series ni programas. Y no por eso los niños estaban muertos del asco sin sabes qué hacer, todo lo contrario, yo diría que incluso valoraban el tiempo mejor que los de hoy. No necesitaban la wii para jugar en familia, en lugar de eso hacían puzles o jugaban al veo-veo. A la hora de ir de viaje no existían los DVD-s portátiles para que los niños no molestaran mientras el padre conducía, se inventaban juegos, y así mataban el tiempo. Tampoco había que discutir sobre qué película ver a la noche, el que no quería irse a las diez a la cama aprovechaba a leer. ¿Y dónde se ha quedado todo eso?

En mi opinión, deberíamos pasar más tiempo disfrutando de los nuestros que viendo a la Esteban contar su vida. Hay que saber estar sin música y sin nada, y valorar lo que tenemos.

LA ESPAÑA ESPERPÉNTICA DE HOY

Sí buscamos en el diccionario de la RAE el término esperpento, veremos que tiene tres significados. El primero lo definiría así: hecho grotesco o desatinado. El segundo diría que es u género literario creado por Ramón del Valle- Inclán, escritor español del 98, en el que se deforma la realidad, recargado sus rasgos grotescos, sometiendo a una elaboración muy personal el lenguaje coloquial y desgarrado. Y por ultimo encontraríamos: persona o cosa notable por su fealdad, desaliño o mala traza.

A la hora de pensar en hechos grotescos de España encontraremos muchos ejemplos. Por un lado, ¿cómo es posible que gente que no ha hecho nada en la vida se dedique a contar su vida privada, que por lo visto interesa a muchos, en la televisión y que ganen en un mes lo que muchos no consiguen en dos años? Ya no hace falta matarse a estudiar medicina para tener un buen trabajo que te permita varios caprichos, con tener una vida privada jugosa basta, y o más vergonzoso es que la gente se pase cuatro horas diarias viendo como se insultan unos a otros. Otro ejemplo lo podemos encontrar en la política, y es que ya no hace falta tener ninguna base para tener u buen puesto, con tener enchufe es más que suficiente, porque hoy en día son muchos los políticos que meten familiares o amigos en cargos importantes, o por lo menos cargos, que ya les gustaría a muchos parados, sin tener ninguna experiencia en el sector.

Lo que ganan los futbolistas por correr detrás de una pelota y representar a una ciudad es mucho más de lo que gana un funcionario después de haber trabajado toda la vida. Porque aunque a los treinta años dejen de jugar, seguirán dedicándose, en muchos casos, al mundo del futbol y seguirán teniendo un sueldo elevado.

En esta crisis que está sufriendo España creo que habría que replantearse la forma de llevar las cosas. Es decir, en mi opinión lo mismo que están recortando los salarios de los funcionarios, los primeros que sueldos que deberían recortar son los de los propios políticos, y que dejen de viajar en primera clase. También creo que los recortes que han hecho en sanidad no son justos y que se debería recortar de otro lado, para que no pierdan siempre los mismos.