¿DIGITAL O TRADICIONAL?
Hace unos años que los libros en soporte digital vienen pisando fuerte, amenazando con desbancar a los libros de papel, los tradicionales como los hemos conocido toda la vida. Contrariedad de opiniones han tenido lugar en torno a este tema, y al final del debate, se encuentra la pregunta del millón: ¿Digital o tradicional?
Por un lado, estamos, y me incluyo entre ellos, los muchos amantes de la lectura que no queremos dejar de sentir lo que sentimos al tener un nuevo libro entre nuestras manos. ¿Y qué hay del olor? Ese olor indescriptible a libro nuevo o libro viejo que tantos recuerdos puede llegar a traer. No creo que sean comparables los recuerdos y memorias que puedan llegar a guardar los libros tradicionales frente a los digitales, donde únicamente te encuentras ante píxeles.
Sí es verdad, que a la hora de viajar por ejemplo, un libro electrónico puede ofrecer mayor comodidad y portabilidad, o que descargarse un libro digitalmente es más barato, porque hay que reconocer que los precios de los libros son bastante elevados. Muchas opiniones positivas en lo referente a los digitales se basan en su mayoría en el tema de la comodidad. Otros defienden la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos, que indudablemente están totalmente conectados a los avances tecnológicos.
Aún así, ninguna comodidad será nunca la suficiente para mí, nunca me harán cambiar de parecer respecto a mi preferencia ante los libros tradicionales. Me gusta que las hojas cojan un tono amarillento después de muchos usos, ese amarillo viejo, es uno de mis colores favoritos, por lo que representa un libro. Siempre he visto los libros como algo muy valioso; despiertan la imaginación, te transportan a mundos totalmente nuevos y sí, me reconforta tener un libro entre mis manos porque sé que de esa manera, nunca estaré sola, y para mí un libro muchas veces será, y es, mejor compañía que una persona.
Está claro que las palabras como tales serán las mismas tanto en un papel como en un soporte digital, pero creo que siempre va a ser más positivo el sabor que nos deje un libro tradicional que el de un formato digital. Puede que por una vez, el avance tecnológico no sea necesariamente lo mejor.
El texto está orientado hacia la sensualidad de manejar un libro frente a la frialdad del e.book.
ResponderEliminarYo también era reacio a sumergirme en las nuevas tecnologías pero me regalaaron uno de esos dispositivos y, finalmente, me he rendido a la evidencia de que se va a imponer a pasos agigantados porque estos aparatos han mejorado mucho y se han vuellto muy cómodos.