EL ABURRIMIENTO
Según
Normalmente es generado por una repetición excesiva. Una vez entramos en una rutina, no dejaremos de ver y hacer lo mismo un día y otro día y otro y así continuamente hasta llegar a una situación molesta que nos agobia. Dicho de otra manera, que nos aburre.
Entonces, ¿cómo hacer frente a este problema diario que nos acecha constantemente? Lo único que hay que hacer es encontrar un estímulo, quizás un hobby, para distraernos. Un juego del ordenador, practicar algún deporte, hacer alguna colección… todo vale con tal de no caer en las garras del aburrimiento. Pero por muy fácil que parezca esto, en realidad no lo es, ya que hay que evitar el exceso de repetición también con los pasatiempos, dado que si no se convertirían en rutina trayendo consigo, de nuevo, la aburrida crisis.
Ahora bien, aunque parezca un estado de ánimo inofensivo, puede causar grandes estragos, llegando incluso a adicciones como la droga o el alcohol. El consumo de estos productos es una vía de escape fácil y rápida para el aburrido crónico. Lo mismo ocurre con la ludopatía. Al principio el jugador disfruta de la emoción de la partida, de la adrenalina corriendo en su interior, pero al final, todo se limita a ser una simple, triste y autodestructiva costumbre.
No olvidemos, por reforzar aún más el argumento, que drogas, juego, alcohol… son una combinación cuyos efectos se intensifican en una sociedad de consumo, con todo lo que ello implica.
En definitiva, enseguida dejo de aburriros, pero antes me gustaría decir que envidio, en cierto modo, a todos aquellos que se aburren, pues últimamente no tengo tiempo ni para eso.
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